Alejandra & Andrés | Hotel Sheraton San Cristóbal

He fotografiado matrimonios de todos los credos y tradiciones, sin lugar a dudas la experiencia de trabajar y vivir junto a los novios en un matrimonio judío es un gran regalo. Lo que se ve, lo que se oye, lo que se come, un verdadero placer a los sentidos. Con Alejandra y Andrés nos contactamos por lo menos un año antes de su boda, planificaron cada detalle con mucha anticipación. Todo esto sumado a una locación como el Sheraton terminan de conjugar la formula perfecta de un matrimonio. La Jupá en medio del verde y de los arboles, la fotografiamos 4 horas antes de la hora, técnicos instalando la iluminación, floristas dando los últimos toques a la jupá, Esther Cohen afinando su maravillosa voz junto a Abraham Bronstein preocupado que la musicalización saliera perfecta, mas allá Pablo Trebitsch iba y venía coordinando detalles con Hugo, el padre de la novia. Una cámara para la novia mientras se preparaba donde su estilista y otra junto a Andrés en el hotel. Todo tranquilo, mientras que se acercaba la hora los trancos y las palabras se aceleraban, las radios y celulares no paraban, era un ejército de profesionales trabajando al unísono. Todos con muchos años de experiencia en cada especialidad, nada dejado al azar. Ya puesto el sol del día sábado, entra la novia por el pasillo hacia la jupá, el novio de espaldas a ella la espera impaciente, Hugo, el padre de ella con su rostro lleno de emoción, entrega a su hija amada, son los últimos pasos de ella junto a su padre como soltera. Andrés se da vuelta y la ve,  todos nos contagia su enorme sonrisa, llena de admiración y felicidad de ver a su Alejandra. La ceremonia es especial, ya que le Rabino, es hermano de Andrés. Con mas atención que nunca me dediqué a fotografiar cada detalle, de parte de los novios, los padres y el Rabino, mientras el jazán cantaba hermosas canciones e himnos tradicionales llega el momento que Andrés rompe la copa en el suelo con una certera pisada, todos las mas de 400 personas presentes al unísono gritan “Mazeltov”, lagrimas, besos, abrazos, todo un festival de alegría. Todos partimos a los salones, desde la oscuridad total se encienden las luces de los seguidores y aparecen los novios entre las luces.  Bendiciones, aplausos, muchas rondas y mucha música no pararon de darle una dinámica a esta gran fiesta. Alejandra y Andrés, muchas gracias por darme la oportunidad de presenciar y fotografiar el día mas importante de sus vidas, plasmar sus fotografías en dos enormes libros que serán el testimonio para sus hijos y los hijos de ellos.

 

H O M E |R E G R E S O |C O N T A C T O
F a c e b o o k
I n s t a g r a m